Habían pasado tres días desde la fiesta, y reanudamos nuestra vida normal como después de cada celebración. Después de tener mis clases normales, me tocaban idiomas, cuando era ya caída la tarde y Marius se había despertado al igual que Lestat, decidí salir a bailar con ellos, decidí ir a La Rosa, un bar de temática oscura, sin embargo humano en su totalidad.
Esa noche usaba un vestido corto y ajustado al cuerpo color negro y botas negras bucaneras.Como siempre, una cinta adornaba mi cuellotapando las marcas de mordeduras de mi garganta, mi cabello estaba recogido irregularmente dejando apreciar el escote de la parte posterior del vestido, bastante pronunciado y apenas unidos por pequeños hilillos negros. Con solo ver la cara de Marius al verme llegar al rellano de la escalera supe que estaba, como al el le gustaba decir, impactante. Nos dirigimos hacia el bar en el auto negro con ventanas tintadas, a excepción de Lestat que iba en su Harley Davidson. Había estado lloviendo durante toda la tarde, los árboles resplandecían bajo la luz de los faroles con las pequeñas gotitas de lluvia, dándole a todo una sensación de cuento de hadas. Fuera del bar había una larga fila de personas esperando, y un gorila que evitara que pasaran, nos bajamos del auto y ni bien la puerta se cerró marchó de la misma manera silenciosa en la que había venido. El bar en realidad era un edificio antiguo remodelado para darle un aspecto más gótico, sim embargo podía pasar como cualquier otra vivienda si no fuera por las luces y la música que se escuchaba desde las puertas arrimadas, y claro esta, las personas haciendo cola. El gorila nos dejó pasar facilmente y entramos en el bar, tanto las luces como la música se amplificaron considerablemete al cruzar el humbral de la puerta, sin embargo era mucho más tranquilo que una disco, se podía hablar a través de la música y las luces no te dejaban desorientado, a pesar de que no había demasiadas, no era para nada un hambiente tétrico sino un ambiente bastante elegante, con una gran araña de cristal y bronce en el techo y las paredes de un color rojo profundo. Las mesas tenian todos manteles negros, con caminos de mesa color dorado oscuro y las sillas estilo Luis XV eran de un rico color caoba tapizadas en un terciopelo del mismo color dorado que el camino de mesa. Las copas y los vasos eran de cristal negro y rojo, manteniendo el lugar con un estilo minimalista. Las mesas eran iluminadas por pequeños candelabros de cristal que se semejaba mucho a la araña que dominaba el techo del lugar. Una de las esquinas de salón era dominada por una barra bastante típica que se unía al lugar al estar hecha de una madera color caoba. La pared detrás de ella estaba llena de estanterías que mantenían los licores a plena vista y fáciles de encontrar. En el centro del salón había una pequeña pista de baile, en donde unas cuantas parejas danzaban al son de la música, muchas otras estaban sentadas simplemente tomando algo. Había pasado un rato y yo estaba en la pista bailando con Marius cuando alguien me agarro bruscamente del brazo, estimándome, al girarme note que era Michael, aunque no fue fácil reconocerlo, sus ropas estaban un poco desordenadas y el en si mismo estaba desprolijo, con barba de varios días y su pelo, siempre impecable, lucía completamente revuelto, como que si no se hubiera peinado durante varios días. - Súeltame M - ¿Porque debería? Tienes que pagar por lo que me has hecho. - ¡Yo no te hice nada! - ¿Romper mi corazón significa nada para ti?¿Usarme y después tirarme tampoco? - Basta Michael, me estás lastimando, soltame. Por suerte fue interrumpida por Marius y Lestat, quienes simplemente lo miraron y fue suficiente para que se tranquilizara. Lestat lo escolto de manera tranquila hacia afuera. - Le borré la memoria así que a partir de ahora no va a reconocerte, si lo vuelves a ver no des señales de reconocimiento, ¿entendido? -Si. Y con esa conversación terminada nos fuimos a casa, no volví a ver a Michael y Marius no toco mas el tema.
esto va a la gente que llee la historia, me gustaria saber que les parece, si no es mucha molestia, las opiniones y criticas constructivas son bienvenidas
El espectáculo que se mostraba en la playa era aterrador, emocionante, una fusión de sentimientos contrarios. Era una playa de arena blanca, con carpas blancas que protegían del leve rocío. Mozos descalsos y vestidos de blanco servían bebidas, mostrando que ellos no eran la cena. Por todas partes había arreglos florales que mezclaban tulipanes rojos y blancos, que iban muy bien con el estilo veraniego de la fiesta. había varias mesas, todas redondas, salvo las que tenían comida, y bebida, vestidas de blanco con camino de mesa rojo, y las sillas, también vestidas de blanco, con cintas rojas que le daban forma. Diseminados alrededor de la playa se encontraban varios grupos de gente compuestos por vampiros (vestidos de blanco) humanos (vestidos de rojo) la variedad de estilos era impresionante, cada uno correspondiendo a sus costumbres, al país en l que vivieron, a su edad, etc. Mientras las figuras blancas se iban mezclando entre sí, las rojas se mantenían en sus pequeños grupos, lanzándose sobre sus "amos" en cuanto estos se les acercaban para darles cariño, o eso era lo que se interpretaba al menos. Luego de salud a un grupo de vampiros nos sentamos en nuestra mesa y la cena comenzó. Se sucedieron varios shows, generalmente distintos tipos de danza que correspondían a las nacionalidades de los vampiros presentes. Casi legando al final, un piano blanco fue puesto en el medio del escenario, y Sybell subió. Letat tomó mi mano y me llevó con el, junto al piano había un violín, también blanco. Cantamos varias canciones, o mejor dicho canté, y todos quedaron como ipnotizados por nosotros. se puede decir que fuimos el broche de oro de la cena porque en ese momento comenzó la fiesta. Al ver el intercambio de sangre entre vampiros y humanos la primera palabra que se viene a la mente es orgía, a pesar que el contenido sexual en sus actos era nulo, el ambiente se iba cargando cada vez más de energía sexual. En nuestro caso, lo único que realizaron fue el intercambio entre parejas, o hijos y padres; por lo tanto cuando Marius me besó traspasando un poco de su sangre me marcó como uno de ellos, y como la mas importante para el, ya que nuestra relación, marcada por el beso, era más profunda que la que tenía con los otros. Decidimos retirarnos en ese momento, ya que nosotros no podíamos estar entre esos grupos, el resto de la noche les pertenecía a ellos y solo ellos, nosotros debíamos refugiarnos nuevamente en nuestras guaridas.
Cuando regresamos a la casa, fui directamente a mis aposentos, me desvestí y me metí dentro de la cama. A los pocos minutos sentí el cuerpo de Marius, sus manos y su boca besándome antes de tomar mi sangre, acunándome para que me durmiera. En esos momentos pasaron por mi mente las palabras soft, dark, and dreamless, far beneath my darkness and lonliness. Porque eso era lo que Marius era, algo más allá de lo que yo jamás había imaginado, y la distancia entre nosotros era tal que mi corazón muchas veces dejaba de latir por la pesades de esa realización.
Negativo. Esa palabra daba vueltas por mi mente una y otra vez, como era posible?¿ Que hacer cunado todas las certezas se derrumban y todo parece distinto? ¿Que hacer con una vida que no existe y que sin embargo debería de existir, debería de estar ahí? Me miré al espejo, no había nada ahí, pero ¿porque lo sentía tan real? A pesar de que al principio esto me entristeció, reconocí que seria mucho mejor que ese niño no existiera, pero ¿porque si me estaba diciendo esto mis ojos estaban derramando lágrimas de forma incontratable? ¿Porque no podía parar de llorar? Contrólate me dije a mi misma, no podía dejar que Marius me viera así, que nadie me viera así. Decidí que debería dejarlo en el pasado y seguir adelante.
Una hora mas tarde, me encontraba bajando las escaleras con un vestido suelto blanco con pequeños breteles, tenía mi cabello suelto formando bucles y solo una pequeña mariposa de cristales sostenía un costado de mi cabello, mi maquillaje era nulo, y llevaba unos zapatos sin tacón. Mis uñas estaban pintadas de un color perlado, y mi única pieza de joyería eran mis aros, también de cristal. Para el que me conociera se puede decir que creería que estaba disfrazada. Marius estaba en el final de la escalera, con un traje de lino blanco, y camisa blanca que estaba levemente desprendida, solo un poco para atraer pero no lo suficiente como para parecer vulgar, su cabello estaba recogido en una coleta baja, dejando que algunos mechones cayeran para acariciar su cara. Era impactante verlo, tan hermoso, y tan inmortal, cualquier ser humano sabría que este no lo era. No llevaba anteojos, lo cual era bastante raro, ya que generalmente los usaba para que sus ojos no llamaran la atención. Sentados en el sillón se encontraban Lestat(pantalones blancos ajustados, camisa blanca con chivot, pelo suelto y anteojos claros), Benji, Armad, Sybelle y Jesse, todos se encontraban vestidos de manera similar, rajes blancos o vestidos blancos. Arman se había cortado el pelo corto, mienras que Sybelle lo tenía recogido, al igual que Jesse. La razón para esto era una fiesta de blanco, en la playa, razón por la que ninguno llevaba tacones. En este tipo de fiesta, se bailaba y tomaba, pero cada vampiro tenía un donante humano, estos iban vestidos de rojo, como su sangre. Cuando el alba se acercaba, la fiesta se convertía en una especie de orgía de sangre, dejando a varios humanos desmayados y un poco anémicos, sin recordar porqué estaban desmayados.
Subimos la auto, una limosina blanca para la ocasión y nos dirigimos hacia la fiesta. El hecho de que yo estuviera vestida de blanco quería decir que no era considerada una donante sino uno de ellos, mi vida no correría peligro por esa noche.
Habían pasado varias semanas y las cosas se habían estabilizado, todo estaba perfecto, y parecía que el amor estaba en el aire, el 14 de Febrero se acercaba y se comenzaron a hacer los arreglos para la fiesta. Como muchos de los arreglos se tenían que hacer de día yo estaba encargada de ellos, por lo tanto seria una fiesta, muy ostentosa y muy roja... Lo primero que tuve que hacer fue revisar la lista de invitados para ver el tema de la comida, después de todo si la mayoría eran inmortales que no comían... Por supuesto que mis amigos estaban invitados, además de algunos otros mortales compañeros de ciertos vampiros, así que la torta no debía ser muy grande, pero si roja, y con forma de corazón.
Luego de varios días preparando las cosas la casa había quedado completa mente decorada, del techo colgaban globos rojos con forma de corazón y cintas, la escalera tenia una pasarela de terciopelo rojo. Algunas paredes también estaban cubiertas con terciopelo rojo, y los manteles eran negros con caminos de mesa rojos al igual que las sillas, el centro de mesa eran rosas rojas, como dije todo era muy rojo, pero le daba un clima muy de San Valentín, aunque pueda parecer exagerado, el salón era tan grande que todo era muy sutil.
Tenía puesto un vestido de terciopelo rojo, con mi cabello recogido, zapatos rojos, una cinta de terciopelo rojo sobre mi cuello, aros de rubí y el anillo de Marius. Por supuesto que Marius me estaba esperando vestido todo de negro salvo por un saco de terciopelo rojo y una cinta del mismo color que sostenía su cabello, dejando caer algunos mechones hacia su cara, me esperaba al final de la escalera con un ramo de tulipanes rojos envueltos en papel negro, su regalo para mi. La puerta principal se abrió y mientras yo terminaba de bajar las escaleras Michael y mis amigos entraron, en ese preciso momento Marius me abrazó y me beso muy tiernamente y a la vez apasionadamente en la boca, sabia que lo hacía para marcar su territorio, sin embargo ese beso hizo que los pelos en mi cuello se erizaran y que un escalofrío de placer cruzara mi columna, Te Amo... - Yo también cherri... Puede ver la cara de Michael tornarse verde, y abandonó la fiesta poco después. A pesar de eso la fiesta en si fue todo un éxito, y fui capaz de entregarle a Marius mi regalo.
Me levante a la mañana siguiente para ir a vomitar, lo cual era extremadamente raro porque no había comido de mas ni había tomado nada, tuve que vomitar varias veces mas en el día así que supuse que estaba enferma, sin embargo no tenia ningún otro síntoma. Cuando Marius se levanto yo estaba tirada en mi cama media muerta por todos los viajes al baño, por supuesto que se preocupó mucho por mi, e intento darme de su sangre, pero la volvía a vomitar, pero estos últimos días había pasado por mucho extress y supuse que era eso...
Las semanas pasaron rápidamente y a pesa de que mis nauceas habían cedido un poco no habían menguado del todo. Lo peor de mis situación era que desde la fiesta había ganado un poco de peso, y mis vestidos ya no encajaban como debían, además estaba durmiendo mucho, algo bastante extraño en mi. Sybelle llegó una noche para pasar un tiempo con nosotros, me notó muy cansada y un poco desgastada, al ser ella mi mejor amiga decidí contarle lo que me mantenía en ese estado. - Debemos ir al medico, voy a ver si puedo sacar un turno. - su tono no era de preocupación sino de frío calculo. -Sy, estoy segura que no es tan grave... - Cielo, estoy segura que estas embarazada, y eso puede no ser grave, pero se puede complicar. Embarazada esa era la palabra que se formaba en mi mente una y otra vez y que no ceso hasta que el proceso terminó. Muchas cosas adquirían sentido ahora, y a pesar de que ese niño podía complicar muchas cosas, ya lo amaba, y se que suena comocliche, o lo que sea, pero me sentía así, cada vez que tocaba esa pequeña barriga que se estaba formando, y a pesar de que era muy pequeño, podía sentirlo palpitar en mi interior.
Pasó una semana hasta enterarme del resultado, aunque estaba segura de cual iba a ser el resultado, cuando este llegó me invadieron los nervios, pero nunca pensé que me iban amostrar eso.
bueno quería decir nomas que creo que voy a subir los capítulos los fines de semana, con mas probabilidad... y que si leen la historia o algo que comenten, si les gusta o... algo... si pueden comenten!! besos
No volví a dormir sola en la noche, Marius dedicaba todo mi tiempo nocturno despierta a estar conmigo. Fue uno de los meses mas entretenidos de mi vida. Una noche que salimos con Lestat, Marius, Michelle, Daniel, Sybelle, Benji y Armand a un bar de karaoke, en realidad era un bar vampirico, La Hija de Dracula, que había renacido de sus cenizas, esto significaba que había personas que se creían vampiros, extremadamente maquillados, y personas sin maquillar cercanas a algún vampiro como yo, además de algún que otro vampiro verdadero. Nos sentamos en una mesa un poco alejada y se nos acercó el dueño que reconocí como el vampiro mas viejo que quedaba, y quien había transformado a las reinas de los vampiros, Keyman (no estoy segura que se escriba así), charló con nosotros un rato y luego se retiró, al hacerlo pude observar con detalle el bar. Era un bar en si era una habitación espaciosa con sillones muy cómodos estilo victoriano y grandes arañas de cristal, las lámparas tenían pantalla roja, lo que le daba al lugar una luz rojiza. Algunas paredes eran negras y otras rojas, pero las negras estaban adornadas con pequeños puntos plateados simulando estrellas y las rojas tenían intrincados diseños en un tono mas oscuro y mas brillante que el de base, lo que daba un efecto muy elegante y acogedor. El piso era de mármol negro, y las mesas eran de madera negra. Sin embargo el lugar no era para nada terrorífico, sino muy cálido, o tal vez ella se sentía así. Eran las dos de la mañana y la noche de Karaoke comenzó. - ¿Quieres intentarlo? - Me preguntó Lestat - Hace tantos años que no estoy arriba de un escenario... - Vamos - acepté. La canción elegida era una que yo me sabía de memoria, era una de las que cantaba Lestat cuando era estrella de rock, lo que comúnmente era un solo, esa noche se convirtió en un duo.
Cantamos varias canciones ya que la gente nos lo seguía pidiendo, cuando finalmente bajamos, regresamos a nuestra mesa y fuimos felicitados por nuestra familia. Se nos acercó un hombre vestido extraño ya que tenía traje y corbata. - Disculpen - interrumpió - Mi nombre es GermanSinclair, soy representante musical, y me parece que lo he reconocido, - esta vez se dirigía a Lestat - Ud es Lestat de Lincourt ¿verdad? el vocalista de la banda Lestat el Vampiro... - Así es - respondió el - ¿Se le ofrece algo? - En realidad si, me preguntaba si quisiera volver al escenario, pero esta vez en forma de duo con la agradable señorita que tiene a su lado...
Un mes después estaba en mi habitación vistiéndome para salir a ver el concierto de Sybelle, a lo cual todos mis amigos estaba invitados. Marius estaba en Europa así que no iba a poder venir, por lo que mi guarda espaldas seria Armand. En cuanto a la propuesta de GermanSinclair la respuesta fue un rotundo no con borrado de memoria gratis, la ultima vez que lestat se subió a un escenario no había tenido buenas repercusiones, y además no queríamos llamar la atención hacia nosotros mas de lo necesario.
En el piso de abajo estaba siendo esperada por mi escolta, Armand, que vestía exquisitamente, como siempre. Tenia unos pantalones negros ajustados, una camisa negra, zapatos negros, y un saco de terciopelo azul. Su cabello estaba largo levemente ondulado, cayendo sobre su rostro de ángel dándole un aspecto juvenil, y sin embargo, algo había en su mirada que mantenía alejada a las personas. Estaba sentado en uno de los sillones, y mis amigos estaban parados en el borde mas alejado del sillón, casi pegados a la pared, daba un poco de gracia verlos. Todos estaban vestidos de negro, vastante bien, ya que esta era una gala de fiesta, y se pedía etiqueta. Yo tenia puesto un vestido de seda violeta oscuro que se pegaba a mi cuerpo pero que era vastante conservador, mi pelo estaba recogido dejado bucles caer por toda mi cabeza. En mi cuello había una cinta de terciopelo negra y zapatos de tacón alto negros. En mi dedo anular lucia un hermoso anillo de oro blanco con una hermosa gema violeta circundada por pequeños diamantes, este era solo uno de los anillos que Marius me había dado, pero era mi favorito. Mientras bajaba la escalera, Armand se puso de pie y me fue a esperar al borde de la misma, como un caballero haría. - Christine - Su voz era amigable como siempre - Encantado de verte nuevamente. - Lo mismo digo cielo. - Mi trato hacia Armand era distinto que hacia otros porque eramos casi hermanos, y siempre me había gustado. - Supongo que esas personas son tus amigos - dijo señalando hacia la pared donde todos lucían una cara horrorizada ya que Armand me había besado la mano y ahora la tenia sobre su mano. - Así es. Lo lamento corazón, es que ellos no entienden - esto lo dije en un susurro - Lo se, no te preocupes - esbozando una sonrisa se presento hacia mis amigos sin abandonar mi lado, y sin dejar que Michael se acercara a mi, que luego de varios intentos de robarme se dio por vencido. Nunca juegues con un vampiro que puede leer tus pensamientos.
Llegamos al legar un tiempo después. Era un comedor estilo victoriano muy hermoso, inspirado en el palacio de Versace por la gran cantidad de espejos y arañas de vidrio que colgaban de la pared, estaba completamente decorado en tonos dorados y bordo. Con mesas redondas y alguna que otra pared acolchada te daba la sensación de volver varios siglos atrás. En la pared opuesta a la entrada había un pequeño escenario con un piano de cola blanco al medio. Supuse que ese era el lugar donde Sybelle iba a tocar. Arman nos guió hacia una de las mesas mas cercanas al escenario, donde ya no estaba esperando Benji, que vestía de negro y dorado, incluso tenia una corbata dorada, digna de la persona mas cercana a la concertista. Me saludó muy cálidamente, y luego les dio un saludo tímido a los demás, típico de los 10 años que aparentaba. Minutos depues de que nos sentaramos las luces se atenuaron y el escenario brilló, apareciendo al aldo del piano una hermosa joven, tan eterea y fragil que parecia que si se la tocaba desaparecería en humo. Sybelle estaba vestida de blanco, con un vestido flojo que resaltaba sus rasgos frágiles. Más de una persona en la habitación la habrá querido para sí, pensando que era de cristal, pero esas personas no sabían que ella les podía romper el cuello con el mismo esfuerzo con el que rompían un palillo de madera. Saludó a la multitud y luego se sentó en el piano. Sus dedos comenzaron a moverse y a ejecutar sin vacilaciones la Apassionata de Beethoveen, yo había crecido con esa melodía, escuchándola día a día antes de irme a dormir. Cuando termino todos la aplaudieron de pie, pero ella siguió tocando otras canciones, sin hacerle caso a la multitud. Ella era así cuando tocaba solo ella y el piano existían. Un poco después, imposible decir cuando se le unió el sonido de un violín, y así salio a escena Lestat, que esta noche vestía totalmente denegro, para resaltar la fragilidad de Sybelle. De a poco se fue haciendo un juego, la Luz y la Oscuridad jugando para engañar a cada una de las personas que se encontraban presentes esa noche. El concierto terminó y fuimos a saludar a Sybelle. Armand le dio un ramo de tulipanes rojos, amor eterno, y luego nos despedimos para volver a casa. El ultimo anillo que Marius me había dado era un rubí con forma de tulipán, en otras palabras, un tulipán rojo.
Los que hayan leído las crónicas vampíricas sabrán que realmente mis vampiros son un poco mas cálidos y tal vez que la personalidad no es del todo como tendría que ser, pero no soy Ann Rice y no escribo como ella, y esta historia es también un poco mas romántica de lo que son todas las historias de las crónicas vampíricas, es un amor mucho mas expuesto que el romance de sus libros.
Me desperté a la tarde siguiente. Mi cara estaba tirante por las lágrimas derramadas la noche anterior. A pesar de que Marius me había abrazado hasta que simplemente me desvanecí por cansancio, no había contestado mi pregunta ¿Porque? ¿Porque me hizo creer que mis sentimientos eran correspondidos?¿Por que me hizo creer que yo era su unica donante o mas bien no me corrigió? ¿Porque? Esos eran todos los interrogantes que tenía en mi cabeza y que siguieron dando vueltas durane toda la noche, acompañados de sueños interminables que me destruian el corazon. Tal vez el ya no sintiera lo mismo que yo, tal vez mi sangre no era lo suficientemente satisfactoria para el, pero, ¿Porqué no me lo dijo antes?. Mi cabeza era una maraña de preguntas todas relacionadas a Marius y todas buscando un porque.
-Buenas noches princesa - Su voz trajo las lágrimas a mi cara nuevamente y al ver que las primeras lágrimas caían, llegó a mi lado en un segundo - No llores Christine, por favor, no puedo soportar tus lágrimas y menos cuando es por mi culpa - Christine hacía muchísimo tiempo que Marius no me llamaba así, eso significaba que algo grave estaba sucediendo. - ¿Tienes alguna respuesta para mi pregunta? sino preferiría que fueras. - No quiero que dudes de mi amor por ti, porque te amo, pero ese fue un momento de necesidad. - Entonces, ¿cada vez que tengas uno de tus "momentos de necesidad" vas a tener otro donante? - Sí - ¿ Y como debería sentirme yo al respecto? Si podías tener a cualquiera en cualquier momento, ¿Porqué me pediste permiso?¿Cómo debo sentirme respecto a ti?¿Quien se supone que eres para mi? - No dijo nada por lo que proseguí - sabes, simplemente declino tu oferta, renuncio a ser tu donante y te prohibo que me vuelvas a tocar. Parece que no estamos hechos para estar juntos. - Yo no soy quien para decirte como debes sentirte, lo que soy para ti depende de lo que sientas por mi. Te amo y eso es todo lo que voy a decir. - Con esas palabras dejo mi habitación, y a pesar de se me rompía el corazón no lloré, me prometí no volver a derramar una lágrima por Marius de Romanus.
Esa noche fue turbulenta, estuve despierta hasta altas oras dándole vueltas al asunto, tal vez era una niñada, cortarle el rostro al vampiro que amas solo porque se alimento de alguien mas, pero era justamente por eso por lo que le había cortado el rostro, no podía verlo, no soportaba verlo, no quería verlo. Entonces, cuando comenzaba a oscurecer me encerraba en mi pieza, y sabía que el podía entrar de todas maneras, pero esperaba que no lo hiciera por respeto. Cada noche salía de casa y no volvía hasta que no amanecía, así evité verlo. ¿A donde iba? te estarás preguntando, pues casi siempre a la casa de Michael, el tenía 19 y vivía solo, se había auto proclamado mi novio. A la mañana volvía sin haber dormido prácticamente tenía mis clases y luego me acostaba a dormir hasta las 6, la hora en que comenzaba a anochecer. De esta manera transcurrió un mes. ¿Me gustaba? no, pero no tenía otra opción que esconderme en mi propia casa. Una noche, cuando salía de mi habitación para volver a escaparme fuera de mi puerta estaba Marius. - Buenas noches. ¿Pensabas ir a algún lado? - La forma en que dijo esto fue la mas aterradora que le había escuchado nunca. Fue lo que me dejó clavada en el piso y con mi aliento atrapado en mi garganta - Sabes, se a donde vas, no me puedes engañar, te di espacio por un mes pero ya no voy a tolerarlo más. Vamos a arreglar las cosas aquí y ahora. ENTRA A LA HABITACIÓN - Esa fue una orden directa salida de el general de un ejército. Así que entré, tenía miedo pro al mismo tiempo sabía que no me haría daño, a pesar de que estaba colérico, pero eso, estaba por comprobarse. Entró y cerró la puerta tras de sí con llave. ¿Que pensé que haría? No lo se, pero definitivamente no lo que hizo. Comenzó a besarme como nunca antes lo había hecho y suavemente, sin dejar de de besarme me guió hasta la cama, cuando caímos me dijo: - Hice una elección, te quiero a ti y a nadie mas - Entonces me mordió y todo volvió a estar en su lugar.
Entrevista con el vampiro - Ann Rice SINOPSIS: Narra la conversión de un joven de Nueva Orleans en eterno habitante de la noche. El protagonista, llevado por el sentimiento de culpabilidad que le ha causado la muerte de su hermano menor, anhela transformarse en un ser maldito. Sin embargo, ya desde el inicio de su vida sobrenatural se siente invadido por los sentimientos más humanos, como el amor que lo ata a una de sus víctimas, una pasión no exenta de dependencia sexual y psicológica. http://www.box.net/shared/lv501k21ii
Lestat el vampiro - Ann Rice Sinopsis: Inmortal y sediendo de sangre humana, Lestat ansía descubrir el secreto de su inmortalidad. Eso le llevará a recorrer un variado espectro de lugares y entornos sociales que hace de la suya una apasionante biografía: desde el lascivo París del siglo XVIII hasta la Roma de Augusto y la Bretaña de los druidas; desde el Egipto satánico de la prehistoria hasta el mundo frenético de las estrellas del rock... prácticamente toda la historia. http://www.box.net/shared/hc6vh8q8i4
La Reina de los Condenados - Ann Rice Sinopsis: Lestat, convertido en una famosa estrella del rock, despierta con su música a Akasha, la Reina de los Condenados. La que una vez fuera la reina del Nilo, toma a Lestat como amante y mano derecha, y vuelca todas sus fuerzas en la destrucción de vampiros y varones con el fin de que las hembras creen en un nuevo orden. Pese a las súplicas de Lestat, los deseos de la Reina son irrefrenables, y será necesario un sacrificio para acabar con sus ansias de destrucción. http://www.box.net/shared/iasszpc1lp
El ladrón de Cuerpos - Ann Rice Sinopsis:Lestat ha gozado de una existencia cómoda, su supremacía indiscutida en el mundo de la noche colmaba sus aspiraciones. Pero una duda le llevará a replantearse la razón de su existencia. Impulsado por su afán de conocer, Lestat se embarcará en una aventura 'a la vez intelectual y argumental, racional y vital' que por primera vez hará tambalear los cimientos de su reinado de penumbras. http://www.box.net/shared/ik2ign8oej
Memnoch el Diablo - Ann Rice
Lestat el vampiro vaga a través del tiempo y el espacio. Sus más de doscientos años de antigüedad en el reino de la noche le han dado una fuerza y un conocimiento que están más allá de lo humanamente posible. Ahora, Lestat cree que ya ha agotado la fuente del conocimiento y que sólo le queda vivir las noches con la mayor placidez posible. Pero una oscura presencia le persigue y el poder de Lestat es insufienciente...
http://www.box.net/shared/lmkd587sc1
Armand el vampiro - Ann Rice Sinopsis:En esta sexta entrega de las Crónicas Vampíricas, Anne Rice nos ofrece la historia de Armand, el eterno joven agraciado con la cara de un ángel de Boticelli, que apareció por primera vez en la ya clásica Entrevista con el vampiro. Ahora, acompañamos a Armand a través de los siglos desde el Kíev de su infancia, pasando por la antigua Constantinopla hasta la Venecia del Renacimiento. http://www.box.net/shared/s1mfnkyuyb
Merrick - Ann Ricesinopsis:Merrick es una bellísima descediente de les gens de couleur libres, una casta orientada a las prácticas del vudú y surgida en Nueva Orleans del mestizaje entre las mujeres africanas y los colonizadores franceses. La joven ignora que ha heredado los extraordinarios poderes que dieron fama a sus antecesoras, las brujas de Mayfair. http://www.box.net/shared/f9t5cazh8r
Sangre y Oro - Ann RiceSinopsis:Asediado por los recuerdos, Marius siente que ha llegado el momento de revelar los secretos de su milenaria existencia. Este ser solitario e inmortal evoca sus experiencias de senador romano, entre druidas y como protector de Akasha y Enkil, reyes de los vampiros. Se detiene en su ampor por Pandora y en su tarea como mentor de Lestat. Rememora también la caída de Roma, su huida a Constantinopla, patria de la insaciable Eudoxia, y el regresto a la Italia renacentista. http://www.box.net/shared/p22k1n8vtq
El santuario - Ann RiceSinopsis:
Quinn Blackwood, un rico y excéntrico joven convertido en vampiro, pide la ayuda de Lestat para librarse del celoso control a que le somete Goblin, su doppelgänger. Desde que Quinn entró en el reino de los muertos, Goblin, otrora su sombra fiel, se ha convertido en una amenaza para los seres cercanos al atractivo gentleman. Lestat, intrigado, le pide a Quinn que narre la historia de su vida. Éste recuerda su infancia en el seno de una familia muy peculiar y describe sus días en Blackwood Farm, la mansión de altas columnas y extensos jardines rodeada de zonas pantanosas en la que creció y ahora reside.
http://www.box.net/shared/yvq7nrcbua
Canticos de sangre - Ann Rice Sinopsis:Anne Rice nos presenta una nueva entrega de las Crónicas Vampíricas. En Cántico de sangre, Lestat, quien fuera una vez epítome de la maldad, lucha ahora contra su propia condición de vampiro anhelando alcanzar la pureza, a la vez que se enfrenta a fantasmas, leyendas, secretos y el misterio de Taltos, mientras trata de reconducir el destino de su amada, Rowan Mayfair. Esta historia, al igual que Merrick es una combinación de las dos sagas de Ann Rice, Las Crónicas Vampíricas y Las Brujas de Mayfair. http://www.box.net/shared/xuo68e132z (En inglés)
Con esto finalizarían los libros de Crónicas Vampiricas. Ahora están las Nuevas historias de Vampiros de los cuales hay dos libros. Gracias a Libros sin Tinta por los enlaces de descarga y a Lecturalia por las sinopsis. El que haya subido estos libros se debe a que Christine es un fanfic de esta saga, mayormente inspirado en Armand el vampiro y Sangre y Oro, pero los que no esten familiarizados con esta saga pueden descargar los libros y entender alguna qe otra alusión a la misma y a los personajes.
Hacía una semana que era su donante, y mis actividades había cambiado bastante, generalemente me quedaba despierta hasta muy tarde, otras noche no dormía. Michelle ya sabía que yo había "descubierto" lo que era, no había nada que perdonar, pero ahora me contaba la verdad de su relación con Daniel. Ella sabía lo que eran desde que comenzó a trabajar con Marius cuando tenía 5 años, había conocido a Daniel en una de las primeras fiestas que había dado Marius, enseguida quedó encantada con el pero no se volvieron a ver hasta la siguiente fiesta, y a partir de ahí se empezaron a hacer amigos y ella se convirtió en su donante hasta que Daniel finalmente la convirtió. Su amor iba a durar para siempre, tal vez iba a cambiar, pero siempre sería amor. Otra de las amigas que gané era Sybelle, ella había sido transformada hacía un tiempo por Marius para Armand, al igual que su guardián Benji, ella tenía aproximadamente mi misma edad y era, como todos los otros vampiros, preciosa, además de ser una pianista consumada. (Para más detalles consultar los libros Armand el vampiro y Sangre y Oro de Ann Rice) Seguía saliendo con las mismas personas y Michael se me seguía insinuando, pero ahora mucho mas controlado ya que a nuestro grupo se le había unido Marius. Al principio actuaron un poco recelosos pero después pudieron ver que Marius era solamente uno mas de nosotros. Nos divertíamos mucho y siempre terminaba durmiéndome en sus brazos.
Una noche sucedió el desastre. Estábamos en el centro comercial con mis amigas comprando algunas cosas cuando veo a Marius en un restaurante muy exclusivo, con una mujer a escondidas. Fue en ese momento que supe que yo no era su única donante. Estaba segura que eramos exclusivos, pero claramente estaba equivocada. No derramé ninguna lágrima y seguí como si nada, hice lo que mejor sabía hacer, fingir. Al llegar a casa simplemente me cambie y me dirigí a casa de Ellen, mi mejor amiga, habíamos hecho planes para salir, y al escapar de la casa sin noticias de mi paradero Marius no se nos uniría. Iba a usar mi vestido negro nuevo de terciopelo, que era extra ajustado y extra escotado. Mis cabellos estaban recogidos descuidada mente sobre mi cabeza y como único accesorio llevaba una cinta de terciopelo negra sobre mi garganta. El conjunto era completado con unos zapatos negros extra altos de plataforma u un saco de terciopelo negro con detalles en dorado que adoraba. Al llegar al club me dirigí directamente hacia Michael y lo saque a bailar. La musica pasó d euna tonada enérgica hacia una mas tranquila hasta una balada. Iba a hacer algo muy malo, solo por despecho iba a utilizar a Michael, pero no era que no me gustara, simplemente no lo amaba, al menos no como amaba a Marius. Un beso inocente que va evolucionando a algo no tan inocente, una mirada cariñosa que es mal interpretada, sentimientos enfrentados, música calor y humo que nublan el pensamiento ¿Quien es la persona que esta bailando con migo?¿Quien es la persona que realmente quiero que me este abrazando?¿Porqué creo que siento algo que realmente no siento?¿Porqué Marius no se da cuenta de que lo amo y que estando con otra mi corazón se hace pedazos? ¿Conocen el dicho ojos que no ven, corazones que no sienten? pues nunca en mi vida pense que algo podía aplicarse tan bien a mi vida.
Había estado bailando con Daniel por al menos dos horas, mis labios estaban hinchados, mis ojos brillantes a punto de derramar lágrimas, cuando alguien me tomó del brazo y megiró con cierta bruzquedad hacia el. Pantalón de vestir negro, camisa negra abierta hasta la mitad y saco de terciopelo rojo. Esta noche llevaba el pelo largo. Cuando mis ojos encontraron los suyos me perdí en ese mar de plata. No, no debo, acuerdate de lo que te hizo Christine, no lo puedes perdonar tan fácil. Entonces le mostré las imagenes en mi cabeza junto con una sola pregunta antes de que las lágrimas finalmente desbordaran mis ojos ¿Por que?
A la mañana siguiente me encontraba muy nerviosa, y todas las cosas que intenté hacer me salieron mal, ¿Qué debo responderle? esa pregunta se repetía una y otra vez en mi mente, para colmo Michelle, mi confidente no se encontraba conmigo. Me di una ducha para intentar relajarme pero solo terminé mas nerviosa, así que lo siguiente era un paseo por el jardín de la mansión. El jardín era hermoso, y estaba completamente escondido a la vista de cualquier persona del exterior por unos grandes muros de piedras blancas que brillaban a la luz del sol. El jardín estaba dividido en distintas secciones, una de ellas estaba llena de cerezos preciosa mente florecidos, era del tipo japonés con un gran estanque artificial y una hermosa cascada que hacía fluir el agua suavemente. Los peses nadaban tranquilamente, y sencillamente podía estar horas observándolos. Otra sección era dominada por un laberinto, distinto a otros que hubiera visto porque este estaba dominado por unos hermosos cetos florecidos con capullos blancos, y la estatua central estaba escondida de la vista, era una hermosa mujer bailando en la misma piedra banca de los muros, hermosas rosas rojas florecían a su alrededor, era un lugar para perderse en su belleza, tanto de noche como de día. Por último era un jardín estilo Versase, completamente planificado con flores ornamentales de distintos colores, y caminos que recorrer, como bancos de piedra blanca para sentarse. Era hermoso y Brillante de día, pero no menos atractivo de noche, ya que la luz de la luna caía perfectamente iluminándolo todo. no se cuanto tiempo pase ahí, pero estaba atardeciendo cuando volví a la casa. Tomé otro baño y me prepare, esta vez para ver a Marius. Ya sabía mi respuesta, y probablemente la sabía desde antes que me preguntara, muy en mi corazón sabia que palabra utilizar.
Como siempre apareció a la medianoche, había aprendido a no esperarlo antes ya que su llegada antes de eso era extremadamante improvable. - Buenas noches princesa - su dulce voz llamándome, esta vez no estaba preparada para acostarme, tenía puesto un vestido muy simple de algodón negro, y mis pies descalsos, mi cabello caía descontroladamente a los costados de mi cabeza, tipica reacción cuando estoy estudiando. Era la pura imagen de la inocencia, pero, al parecer, Marius no opinaba lo msimo...- Eres la viva imagen del pecado... -y yo que pensé que lucía inocente.. - El estab avestido de terciopelo rojo, como era su costumbre, pero solo en un saco corto muy profesional, ademas de este tenía una camisa negra desabrochada hasta casi la mitad que dejaba lucir su turso blanco y perfecto, y unops pantalones neros de bestir además de unos zapatos negros de cuero. Su dorado cabello estaba corto, peor solo lo suficiente, estaba hermoso. - Tu tambíen estas como para comerte... -Lo se, ese era el efecto que quería causar... Lástima que el cabello me crezca tan rápido, estaría bien mantener este corte por un tiempo... -Coincido con tigo. - Y bien princesa, ¿tienes la respuesta? - Ese era Marius, siempre al grano... - Por suepuesto. - dije sin dudarlo - Si. - ¿Esa es tu respuesta o porsupuesto que la tienes? - Lo dijo pícaramente, el obviamente sabía... Si, voy a ser tu donante, no me lo iba a hacer repetir la respuesta dos veces. -Ah, pues eso es fantástico. ¿Y que tan pronto estás dispuesta a comenzar con tu "trabajo"? -Pues si quieres ahora mismo... - Eso es aún mejor - y en su voz había un hambre sumamente humana, imposible de ignorar...
Nos encontrábamos en su estudio, su habitación. Ahora que veía, notaba que su cama estaba siempre hecha y sabia que ninguna mucama entraba ahí, ese era, después de todo el lugar de descanso del amo. - Bien,se que tienes un montón de preguntas, no temas, no te voy a morder... devuelta... - miles de preguntas se arremolinaban en mi mente, ¿Que eres?¿Cuantos años tienes?¿Todos los demás son como tu?¿Como llegaste a ser así?¿Porqué decidiste decírmelo?, pero no llegué a formular ninguna en voz alta - Soy, como tu bien lo indicaste, un vampiro. Soy uno de los hijos del milenio, osea que realmente no quieres saber cuantos años tengo, y si todas las demás personas que has conocido y de la cual piensas como familia son vampiros. Me convirtió un vampiro muy viejo que era conocido como un Dios en un bosque y mis razones para decírtelo las vas a conocer dentro de un tiempo. ¿Alguna otra pregunta? -Sí, ¿que soy para ti?¿y porque me trajiste a vivir contigo? - Para mi tu eres una de las cosas mas importantes que tengo, mi sol en mi eterna noche, mi hija, mi amante, mi siervo, mi aprendiz, mi amiga... todo, y espero que seas mucho mas. te traje a vivir conmigo porque un día paseando por la ciudad sentí los pensamientos de una hermosa niña que necesitaba que la rescatasen, porque necesitaba estirar sus alas, y como ya he hecho mucho antes, te ayudé. Resultaste ser mucho mas interesante de lo que esperaba, y también estaba solo, me gusta tener compañía humana... -¿Hace cuanto que sabes lo que siento por ti? - Desde que empezaste a pensar en ello. -¿Alguna vez me correspondiste? - Siempre, pero eras demasiado pequeña como para entender mi amor, y pensé que era un pequeño enamoramiento, sin embargo ha evolucionado para convertirse en lo que sientes hoy que no es para nada inocente, mírate, sabias que te ibas a encontrar conmigo y por eso estas vestida así y es tan poco inocente como para que a pesar de que te este diciendo lo que soy y que te haya mordido, sigues pensando en lo que sentiste en ese momento. Cree me que te puedo dar experiencias mucho mas apasionantes que esa, si me dejas. Queriendo evadir el tema pregunté por Michelle. -Bien ella ya es una mujer grande, y sabía en lo que se metía cunado aceptó le trabajo, pero lo mas probable es que no la veas mañana. Por hoy es suficiente, mañana seguiremos, Te Amo. -Buenas noche Marius yo tambíen te amo Esa noche no me pude dormir hasta my pasada la madrugada, pero tube un suño, alguien tocando mi cabello suavemente y cantandome con una voz extremadamente angelical, ¿Quien era? esa fue mi regunta antes de quedar muerta para el mundo.
A la mañana siguiente, como Marius Había pronosticado, Michelle estaba desaparecida, ¿Debía preocuparme? provablemente no, pero ella era como una madre, una hermana y una amiga todo en uno, fue LA precencia femenina de mi vida. Era sábado asi que no tenía clases, y sn Michelle eso significaba aburrimiento total, no tenía absolutamente nada para hacer exepto... usar la computadora... así que me instalé en el muy cómodo asiento de la computadora e inicié mi búsqueda: Vampiros. Muchos resultados aparecieron, algunos relacionados con el folclore, algunos con alguna película, etc, pero todos los datos que podía recopilar eran anotados, dentro de las caractrísticas econtré lo siguiente: ·Piel Fría (solo aveces) · Ojos rojos (¿?) · Colmillos largos (chocolate por la noticia) y otras cosas que realmente no tenían demasiado sentido, yo sabía quien era Marius, me había criado con el, y ciertas cosas en esa información no tenian sentido, o se contradecían así que decidí preguntarle. Con la búsqueda pasé la mayor parte de la mañana, el almuerzo realmente no era de mi gusto, mi estómago no era le mñio o eso parecía. La única actividad que podía ocupar mi tiempo era dormir, y eso hice, de esa forma podría mantenerme despierta a la noche. El despertador sonó a las 18.00 me puse un par de jeans ajustados negros con una remera tamién ajustada negra, que dejaba a la vista solo un poco de piel. A las 20.00 apareció Michelle. Estaba... distinta, su cabello estaba mas brillante, al igual que su piel, aunque se encontraba muy pálida, y la intante todo encajó comolas piezas de un rompecabezas, Daniel la había transformado. Pero ella, ignorando que yo lo sabía actuó como si nada, me preguntaba porqué ella no me podía leer los pensamentos, o si pretendía que no lo hacía... No podía saberlo, aún. A la medianoche, estaba leyendo un libro en mi cama cuando él llegó, pude sentir su precencia en mi habitación en el mismo instante en que habó - Buenas noches Princesa. -Buenas noche Marius, ¿supongo que has venido para terminar nuestra charla? -supones bien, dime ¿la internet te ha dado alguna infirmación interesante? - ya sabía que el seguramente se había enterado de mi búsqueda por eso no me mostré sorprendia. -No realmente, nada concuerda... -Bien,nuestros colmillos no se extienden, y tampoco absorven, son muy filosos para causar una pequeña herida y que de esta forma la sangre pueda salir. cuando amanece caemos dormidos, aunque a un vampiro tan viejo como yo es casi imposible que la luz del sol lo mate, para los más jovenes puede ser catastrófico, todos tenemos la habilidad de leer mentes, pero se debe desarrollar, también tenemos otras habilidades mentales que crecen con los años. ¿Michelle es una de ustedes verdad? -sí, ella lo decidió así. - ¿Que quieres conmigo?¿Para que me estas contando todo esto? -¿te acuerdas de anoche? - se refería a lo que había experimentado, no a la acción en si, ni siquiera un si tacito fue necesario - verás no necesito alimentarme todos los días y es muy poca la canidad de sangre que consumo, ¿Quieres ser mi donante? -No esperaba que me dijeras eso, ¿puedo esperar para responderte? -Por supuesto querida, eres mi tesoro y tienes todo el tiempo que quieras.- Siempre usaba el doble sentido, y tambien Marius tenía eso que a veces me hablaba como padre, otras como abuelo, y otros como un igual sin mebargo.. Te amo. -Lo se.
Así que cuando la fiesta termino, me acompaño a mi habitación, pero lo que me dijo no fue lo que me imaginaba.
- Dime, ¿nunca has notado nada raro en todas estas fiestas? ¿Algo que te llamara la atención tal vez?
- Bueno, si, nunca comen nada, sus pieles son muy pálidas, las fiestas siempre son de noche, tú nunca duermes aquí, y tus ojos parecen reflejar los demás colores.
- Y sin embargo nunca le prestaste atención… interesante, muy interesante…
- Es que ya me habitué a eso, vivo contigo desde que tengo 5 años…
- Bien, ¿crees en vampiros?
- Emm, no, al menos no como son en las películas…
- Bien, mañana creerás, ahora tengo que irme, se me hace tarde.
Esa mañana dormí hasta el almuerzo, y como siempre, Michelle me estaba acompañando, pero había algo raro, a pesar de que en la casa hacia calor, ella tenia puesta una pollera, cosa que encontré bastante extraño, ya que sabía que a ella no le gustaban, además se encontraba un poco demacrada…
- Que fiesta la de anoche ¿no?
- Si, estuvo muy linda, pero parece que a ti te afecto un poco, Mich…
- Si, esos parientes que tiene Marius… son bastante particulares ¿verdad? Y sin embargo, son tan atrayentes…
- Me parece que tienes novio nuevo, he Mich… dime, ¿Quién es?
- Daniel. Tuvimos un pequeño coqueteo anoche, pero no debería de estarlo contándotelo, eres muy pequeña se supone… (suspiro) esta noche vamos a salir nuevamente…
- Me parece excelente, y… ¿ya sabes como te vas vestir?
- Hay Christine, ¡es muy temprano aun!
Así seguimos discutiendo durante un tiempo, se había arreglado que ese día no tendría clases particulares, para que pudiera descansar, así que dimos un largo paseo por el parque con Michelle, hablando sobre diferentes cosas, de la vida en si. Fue un día hermoso, y con Michelle esperábamos que así también fuera la noche. Pero ninguna de las dos se esperaba lo que iba a pasar.
Daniel llegó a las 10en un manto de oscuridad a buscar a Michelle, esta ya estaba lista y tenía puesto un sobrio vestido negro pegado al cuerpo, con sus bucles rubios cayendo en cascada, tenía unos pendientes negros pequeños y una cinta de terciopelo alrededor de su esbelto cuello. Estaba preciosa, y yo no fui la única en notarlo. Cuando termino de bajar las escaleras, Daniel tomó su mano y la beso en la parte inferior, justo donde empieza la muñeca – perfecta – fueron sus únicas palabras, y así salieron juntos de la casa.
Por otro lado yo me encontraba sumamente nerviosa por la charla pendiente que tenía con Marius, ¿como podía ser que el supiera lo que yo sentía? ¿Desde hacía cuanto lo sabía? Todos estos eran interrogantes que cruzaban y daban vueltas por mi mente. 10.30, Marius aún no había llegado. 11, 11.30, 12, lo mismo, pero Michelle tampoco volvía, aunque ella no me preocupaba tanto. A las 12.30 me fuia dormir, me puse un hermoso camisón de satén color rubí y sucumbí al sueño.
Labios que me besan, un cuerpo sobre el mío separado únicamente por la manta que me cubría, un leve gusto a óxido. ¿Quién era? Suavemente abrí mis ojos, no quería despertar, se sentía demasiado bien, pero por la misma razón no podía ser un sueño, las sensaciones que sentía eran demasiado reales, ahora los labios estaban sobre mi garganta, un mechón suave de cabello rubio, brillante como el oro sobre terciopelo rojo, esa simple imagen era suficiente para saber quien era la persona que me estaba besando,
-Mar… - las palabras mueren en mi boca al sentir una pequeña punzada, sin embargo el sentimiento de éxtasis que me sobreviene es demasiado fuerte como para preocuparme demasiado.
Instantes después el sentimiento de éxtasis desapareció y ante mis ojos se encontraba un sonrojado Marius.
-Buenas noches princesa.
-Buenas noches.
-¿Ahora me crees? – sabía a lo que estaba haciendo referencia, una sola palabra cruzó por mi mente, vampiro – se que debes de querer explicaciones, ven conmigo
Me tendió su mano y lo seguí, hacia donde en realidad no lo sabía, verdad o mentira, iba a aceptar cualquier cosa que me dijera, pero yo lo sabía, la verdad no podía ser ocultada, el manto había caído y yo por fin veía la realidad.
La casa en si era una gran mansión, las habitaciones se encontraban en el piso de arriba, y en el piso de abajo había un gran salón, sumamente lujoso con un gran piano de cola lacado negro, ese que le era tan familiar por su infancia, junto con una pista de baile enorme, suficiente para cualquier tipo de fiesta. Y todos aquellos detalles que les eran tan familiares, tan hermosos, y tantos otros que no los eran, todas esas personas con sus blanquísima tez, y sus vestidos, mayormente oscuros. Esta era la primera vez que ella los podía observar con sus nuevos ojos, toda la infinidad de detalles, pero no eran personas desconocidas, para nada, las veía todos los años desde que tenia 5 tiernos años. Ella siempre era presentada en la fiesta, y siempre era elogiada de la misma belleza, pero esos seres también eran hermosos, y pasando de lo general a lo particular, las paredes del salón estaban recubiertas en madera caoba, solo una pared no estaba cubierta, y en ella se apreciaba un mural, abundante de detalles, de un hermoso jardín sumamente realista, donde se podían apreciar desde la gran escena general hasta las gotas de roció en las plantas y los insectos en el césped. Ese tipo de mural era típico en ciertas habitaciones de la casa, como en la suya propia, donde un gran mural cubría una pared, pero el tema era diferente, en el mural de su habitación se podían ver caballos blancos, en un inmenso bosque muy iluminado por el sol saliente. Era aquella una imagen muy hermosa, que había sido el escenario de muchos sueños de su niñez, pero nos estamos desviando del tema, los pisos del salón eran de mármol, como los de la mayoría de la casa, salvo el de las habitaciones, cuyos pisos eran de ébano claro. Una hermosa escalera de mármol blanco conectaba las habitaciones con el salón, y Christine, parada sobre ella, veía todos aquellos detalles. Y la gente, la hermosa gente, demasiada conocida para todos, Marius, Lestat, Armand, Elizabeth, Benji, Jesse, Daniel, Maharet, Eric, Pandora, que era como una madre para mi, Louis, etc.
Eran tantas personas, y la mayoría de ellos tan familiares, pero había alguien que no le era familiar, y además era muy joven, ¿hijo de quien seria?, estaba abrazado a Pandora, ¿seria su hijo? Casi su hermano se podría decir, pues si, era joven y poderoso como ella, y la única explicación es que fuera hijo de un inmortal de igual poder. Así que se acerco a el, y no hizo falta que le preguntara quien era, Pandora la abraso, le dijo lo hermosa que estabay le dijo:
-Este es Thomas, es mi hijo, en realidad hacia bastante que vivía conmigo, pero recién hace una semana que lo transforme.
-Encantada, mi nombre es Christine, y también soy nueva, se podría decir…
-Pero hace bastante que vives aquí, y el mismo tiempo que conoces a estas personas…
-Si, pero hace muy poco que me transformaron.
-Seguro debes saber muchísimas cosas, me encantaría conocer tu historia.
-¿Es eso una invitación?
-Si, si tú lo aceptas, claro esta.
-Por supuesto, seria un honor, pero vayamos a un lugar mas… tranquilo…
-Después de ti.
Y de esa forma se fueron a una habitación un poco alejada pero igual de hermosa.
-Esta es mi habitación de estudio – prosiguió Christine – aquí estudiaba, pero te tengo que contar mi historia desde el principio, claro esta, bien, empecemos.
Nací hace 22 años en un orfanato, mi madre murió al darme a luz y mi padre, nunca supe lo que fue de el. Desde que era muy pequeña soñaba que venia un hombre con cara gentil a buscarme, porque lo que mas deseaba, como todos los niños huérfanos, era irme del orfanato.
Un día cuando estaba sentada frente a la ventana y viendo hacia el exterior mientras soñaba, un auto negro muy elegante y caro paro frente al orfanato, un hombre de pelo rubio bajo de el y entro en el orfanato. Enseguida desee que me fuera a buscar a mi, y quince minutos después me mandaron a llamar, el hombre me quería ver de cerca, yo estaba muy emocionada, y no lo pude disimular. Baje, y me encontré con el hombre, se lo podía llegar a describir de excéntrico ya que tenia gafas oscuras siendo de noche ypelo largo rubio ondulado, sin embargo era muy atractivo, y me dijo:
-¡Eres perfecta! Dentro de un par de noches te vendré a buscar, pero primero necesito hacer unos papeleos. Así que hasta entonces mi princesa.
Y me beso la mano, con sus labios calientes, tenia 5 años y sin embargo, me había enamorado.
El hombre cumplió su promesa, volvió 3 días después y me llevo a su casa, esta casa.
Recuerdo la primera vez que la vi. Por fuera una hermosa mansión que parecía un castillo de princesas de los cuentos de hadas. Y por dentro no había mucha diferencia, primero me dio una vuelta por la casa, y quede sumamente sorprendida por la belleza del lugar, el siempre me llevo de la mano, luego subimos la escalera y entramos a una habitación muy grande y blanca, sin muebles, y me dijo
-Esta será tu habitación, no esta decorada porque no se que te gusta, pero dime lo que quieres y te lo conseguiré. Así que por ahora dormirás en mi habitación, no te preocupes, no dormirás conmigo, yo… trabajo de día, por eso no me encontrare, pero busque a las mejores personas para que te cuidaran y educaran, por el día serás de ellos, pero por la noche, seré todo tuyo. Y obviamente, seré todo oído para ti. Supongo que debes estar cansada, así que prepárate para dormir.
Y me despidió con una de sus sonrisas, sus tan encantadoras sonrisas.
Una vez que me había cambiado, volvió, me acobijo y se quedo conmigo, me contó un hermoso cuento, pero no recuerdo sobre que era, hasta que me dormí.
A la mañana siguiente me desperté en su habitación y con la luz que entraba por la ventana la pude observar, era muy opulenta y seria, con caoba negra en las paredes, y en el piso, una pared llena de libros, y todos los muebles, las sillas, el sillón, la cama estaban forrados con terciopelo rojo.
Me vestí, y baje al comedor, el desayuno ya estaba servido, y eran todas mis cosas favoritas. A los pocos minutos se presento una mujer llamada Michelle, ella era mi niñera en cierta forma, y me dijo que comiera, que luego empezaría mis clases, y así fue, maestros particulares durante el día, el almuerzo, luego durante la tarde hasta que anochecía, Michelle hacia que me bañara, para estar presentable cuando llegara Marius, me peinaba y me ponía vestidos bonitos.
La primera noche me llevo a comprar ropas, desde pantalones, camisas, remeras, vestidos, hasta joyas, como collares y pulseras muy bonitas.
Cuando llegamos a casa nos pusimos a hablar sobre lo que había aprendido, y como todas las noches, me leyó un libro.
A la siguiente noche, empezó a enseñarme a tocar el hermoso piano de cola que esta en el salón, lo hacia muy bien según el. Y todas las noches siguieron de esa manera, hasta que un mes después me presento mi pieza terminada. Era hermosa, estaba decorada con colores pasteles, mis favoritos, y era muy luminosa, pero lo que mas llamaba la atención era un mural que ocupaba toda una de las paredes. Era hermoso, y estuve mucho tiempo observándolo, me encantaba, cada vez que lo veía me transportaba hacia ese lugar.
Sin embargo, la rutina no cambio, Marius me seguía leyendo, solo que lo hacia en mi habitación. Y al pasarlos años le fui tomando cada vez mas cariño, y las charlas, las lecturas, todo fue más interesante.
La primera fiesta que recuerdo, fue cuando tenía 10 años. Me había puesto un vestido azul marino de terciopelo, que combinaba con mis ojos, tenia el pelo recogido y con bucles, fue la primera vez que conocí a la mayor parte de las personas que están en la fiesta hoy, y en ese momento no me pude explicar por que, pero a Louis se le abrillantaron los ojos. Supongo que era porque estaba muy parecida a Claudia. Pero lo mas importante que descubrí ese día fue que todas esas personas tenían ciertas cualidades que yo ya había notado en Marius, pero que no les había prestado atención. Todas esas personas tenían tez muy pálida y sus ojos eran muy raros, reflejaban los colores, ver esas cualidades en todo un grupo de personas me sorprendió, me pareció raro.
Se podría decir que esa fue la noche en que me di cuenta que esas personas no eran iguales a mí. Sin embargo, me sentía bien, durante toda la fiesta Marius me protegió bajo su brazo, como si fuera su hija, pero el, como yo, sabíamos que no lo era, y la realidad es que nunca le dije papá a pesar de que el cumplía ese rol.
Esa noche toque el piano para los invitados, y les llame muchísimo la atención, pero no sabia porque, solo lo hacia. Y cuando me sentí cansada Marius me escolto a mi habitación y realizo el mismo ritual de siempre, a pesar que tenía una fiesta abajo, me dedico todo el tiempo que quise.
La verdad es que nunca me sentía sola, nunca estaba sola, Michelle, que era mi niñera en cierta forma siempre estaba conmigo, cuando desayunaba, cuando almorzaba, cuando tenia mis clases particulares ella se sentaba en un rincón y bordaba, pero me hacia compañía y escuchaba todas las cosas que le quería contar, ella era mi amiga mas que nada, y comía conmigo, cenaba conmigo y con Marius, pero el no tocaba su comida, ese fue otro de los hechos que me llamaron la atención.
Por lo demás, los años fueron pasando en paz, pero a los 12 comencé a experimentar los cambios de la adolescencia, sin embargo, Michelle estuvo ahí para explicarme, contenerme, hacer lo que una madre haría. Ella siempre estaba conmigo, solamente no estaba cuando salía con Marius, a hacer distintas cosas o simplemente a charlar. Pronto me vino la rebeldía de la adolescencia, quería salir, descubrir el mundo nocturno, y quien me acompaño fue Lestat, era el que mas se adecuaba a mi carácter, con su carisma de estrella de rock. No podía adivinar cuantos años tenia, lo veía igual desde que tenía 10 años. Y para la época en que comencé a salir yo tenia 15 años, sin embargo aparentaba mucho más. Íbamos a bares, pubs, y discotecas, pero lo que me gustaba de Lestat era que me cuidaba, pero me dejaba libre, y si lo necesitaba, aparecía, era como si me leyera el pensamiento.
En esa época conseguí algunos amigos, un pequeño grupo, todos con nuestras vestimentas roqueras, enseguida quedaron fascinados por Lestat, así que el me siguió acompañando.
Llegamos a mis 16 y Marius me hizo una gran fiesta, en la que mi grupo estaba, bien vestidos, y un poco asustados, pero yo no sabia porque, para mí ese ambiente de seres pálidos era tan natural, me había acostumbrado a ellos, había crecido con ellos, y sin embargo sabia que no eran iguales a mi.
Esa noche tenia puesto un vestido color violeta, pegado a mi cuerpo, y no es por falta de modestia que digo que me quedaba muy bien, todos los chicos de la banda estaban impactados, nunca me habían visto así, el vestido era largo, un poco ancho en la parte inferior, con un gran tajo en la pierna izquierda, tenia un gran escote en v en la espalda y en el busto, y mi pelo estaba recogido de forma traviesa dejando algunos bucles sueltos. En cuanto a joyas tenia solo unas pocas piedras en el pelo y unos aros simples pero brillantes, y mi cara estaba muy natural con apenas rubor y un leve delineado en la parte superior. Y quien me había preparado así era Michelle, sabia lo que me quedaba bien y era muy diestra al hacerlo. Y por supuesto ella estaba en la fiesta. Parecía un ángel, con sus largos cabellos rubios sueltos, solo recogidos con unas trozadas en los costados y unos cristales, un vestido blanco suelto y ajustado a la vez, que parecía una antigua túnica romana con unos delicados detalles en dorado, y unos zapatos dorados con taco. Estaba hermosa, y muchas miradas se posaron en ella. Luego me entere que ese vestido se lo había comprado Marius.
Fue la mejor noche de mi vida. Y Michael que era uno de los miembros de mi grupo, y debo decir que era bastante atractivo con su pelo negro y ojos grises, coqueteo mucho conmigo. Pero yo estaba enamorada de Marius, en mi imaginación el era mas que un amigo, un padre. Sin embargo, yo coquetee con Michael. Hasta que Marius me alejo y me dijo que no lo hiciera, porque luego lo lastimaría, ya que su amor no era correspondido, y yo lo sabia.
Eso fue todo una revelación para mi, porque significaba que Marius sabia lo que yo sentía por el. Y me dijo algo más, también muy importante, que su regalo me lo daría en privado. Yo estaba en éxtasis, sumamente emocionada. Pero no me imaginaba lo